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miércoles, 20 de enero de 2021

Binti, Nnedi Okorafor || Reseña

 Llevo 200 años sin escribir una reseña y no sé muy bien qué va a pasar, pero aquí tenéis mi reseña de Binti, de Nnedi Okorafor (Leed su página en Crononauta porque, otra cosa no, pero premios ha ganado la señora), una de las mejores lecturas de este año.



Este libro lo recibí gracias a un sorteo que hicieron las personas maravillosas del podcast de Lumak (id a escucharles y a seguirles en Twitter), y era un libro al que tenía ganas casi desde salida, pero entre unas cosas y otras no lo había adquirido. Así que, de nuevo, muchas gracias a Lumak y a la editorial por permitirme leerlo.

Hace poco me di cuenta de que no ponía nunca la sinopsis de los libros (es algo que yo no suelo leer), pero, oye, es bueno cambiar.

Su nombre es Binti, y es la primera de los himba a la que se le ha ofrecido una plaza en Oomza Uni: la mejor institución de enseñanza superior de la galaxia. Aceptar esta oferta significará abandonar su casa, su familia y viajar a través de las estrellas entre extraños que no comparten su forma de ser ni respetan sus costumbres.

Lo que Binti no sabe es que el conocimiento le costará caro. Una sanguinaria raza alienígena, las medusas, amenazan su viaje y, para poder sobrevivir, necesitará la ayuda de su pueblo y de la sabiduría contenida en la Universidad.

-Crononauta

Quiero empezar esta reseña con una afirmación categórica: la ciencia ficción es política. La literatura en general es política, de una forma u otra, pero lo es. Star Wars nos habla de la esperanza y de la lucha contra el imperialismo, Hijos del exilio nos habla de refugiados de guerra... Y podría continuar con múltiples novelas que han planteado la posibilidad de un futuro mejor (o peor). En Librujula ya han hablado de esto de forma mucho más expandida, yo quiero remarcarlo de nuevo: la ciencia ficción es política. Desde sus orígenes. 

Y Binti no se escapa de ello (ni lo pretende). Y se ve de forma clara en toda la novela y en los temas que presenta.

LOS TEMAS DE BINTI: IDENTIDAD, RACIALIDAD Y GÉNERO

Lo político en Binti no se escapa, como decía. La identidad es uno de los principales focos que presenta la autora: una mujer himba que ha decidido que quiere estudiar en la universidad, enfrentándose a todo lo que su tribu espera de ella y revelándose ante todo lo que ha sido. Porque los himbas no viajan en Binti, son fijos a su tierra. La identidad de Binti (la protagonista) se ve forjada a través de esta etnicidad, el respeto a lo que y los que han sido antes que ella, a su género (algo menos visible en la novela, pero también presente), y a su propio ser e intereses, por supuesto.

En cuanto a la etnicidad, a la que avanza la novela nos damos cuenta de forma rápida que se va a tener que enfrentar al racismo de forma constante y permanente y por personas de muy diferente tipo: desde un segurata que cuando quiere salir examinó su astrolabio (un aparato que en este mundo sirve un poco de todo: teléfono, documento de identidad...), una mujer se aparta de ella haciendo como si oliese algo apestoso, los que serán sus futuros compañeros en la universidad muestran claros comportamientos de racismo... Binti tendrá que enfrentarse a un doble mundo: el sentido de pertenencia a una tribu que, aunque ama y no se separa de ella en cuanto a su propio ser, le impide desarrollarse como quiere; y contra un mundo que la ataca y repele por el hecho de ser.

LA CONDICIÓN HUMANA Y LA IDEALIZACIÓN DE LA UNIVERSIDAD

Un eje de esperanza que se presenta durante todo este viaje interestelar es la Universidad y esto es algo que me ha chocado. ¿Por qué? Bueno, cualquier persona que haya pisado una encontrará de forma rápida que poco tiene que ver con el mundo ideal de justicia que se nos presenta. Durante todo el relato se nos presenta que el ser humano no es bueno, tiene una imagen, en cierto modo, hasta pesimista: «Así son las personas, sean de donde sean» (P. 91). Este «así son las personas» incluye racismo, incluye clasismo, incluye egoísmo.

La universidad se presenta bajo una dualidad que, en principio es incongruente: han sido los detonantes del ataque de las Medusas al robar algo muy preciado para estas, han mirado a Binti como una extraña, como un ser que se presenta como «incivilizado»: «"Tribal": así llaman a los humanos pertenecientes a grupos étnicos demasiado remotos y "sin civilizar" como para mandar estudiantes a  Oomza Uni con frecuencia (...). Para ellos era una humana exótica y fascinante» (p. 100); pero es también el foco de la razón y el saber, el único lugar donde hay personas que podrían valorarla por sus capacidades y conocimientos. 

Imagino que esto partirá de una experiencia personal de la autora, pero ha sido un elemento que me ha sacado en momentos de la narración: esta idealización del profesorado universitario me ha parecido incluso chocante con el comportamiento que se le atribuye a los asistentes. Creo que también tiene que ver con mi propio desencanto con la universidad.

LA NARRACIÓN

La narración es sencilla y no tiene excesivas pretensiones, algo que nunca es negativo. Seguimos a Binti a través de su propia voz y pensamiento en una primera persona que, a priori, no tiene nada demasiado especial. Salvo la fuerza de sus palabras. Porque sí, Binti tiene una narradora con una gran fuerza en sus palabras, con capacidad de ahondar en los sentimientos y de dejarlos pasar como una mota de polvo que, aunque se puede ver, no llega a ser demasiado remarcada. Y su capacidad para hacer girar la trama.

Como he dicho, nunca leo las sinopsis porque me gusta partir sabiendo lo mínimo posible de los libros (aunque a veces me meta en wikipedia para ver qué sucede o me lea las páginas finales antes) hasta llegar a un punto en el que ya esté dentro de la historia. Quizá si hubiese leído la sinopsis no me habría impactado tanto el giro que se produce cuando las medusas llegan a la nave, pero me dejó con el culo tieso, hablando mal. Una maravilla.

El mundo que se nos presenta es una especie de África-Arabia Saudí futurista, aunque con la preservación de muchos de los elementos que hoy día podríamos encontrar. Hay naves espaciales increíbles y razas alienígenas, así como aparatos que, al menos yo, no entendemos durante buena parte de la novela, pero se preservan buena parte de los elementos que podríamos encontrar en el mundo actual, como son el racismo que ya he mencionado.

Los personajes presentados aparecen bien dibujados y la autora huye en ellos de presentarnos una visión maniquea del bien y de mal (que, con la trama, sería muy sencillo), sino que presentan toda una serie de marcas en grises que pretenden explicar la situación en la que se encuentran y sus motivaciones.


En conclusión, nos encontramos ante una novelette muy entretenida y recomendada, sobre todo para las personas que buscan leer una ciencia ficción que, aunque en la trama no se distancia demasiado ni presenta nada especialmente innovador, los elementos de culturas no presentes normalmente dan toda una nueva sensación. Muy recomendada.




miércoles, 6 de enero de 2021

Mis 7 mejores libros de 2020

 ¿Es este el tipo de entrada o vídeo más habitual y común estos días? Efectivamente. ¿Me encanta? Pues también. ¡Gracias por venir por aquí y seguidme en Twitter para escucharme hablar más de los libros que voy leyendo!

En esta entrada, como dice el título, os vengo a presentar los siete libros que más me han gustado este año con sus motivos y cosillas con las que más he disfrutado. Que, oye, es una entrada muy habitual pero siempre es muy divertido hablar de las cosas que más os gusta. Oh, no están en orden más allá de cuándo me los leí.

1. Heartstopper, Alice Oseman

En principio le di a estos cómics 4/5, pero no he podido meterlos en esta lista porque no puedo parar de pensar en ellos. Son quizá los libros del año, muchísima gente los ha leído y los ha incluido en sus listas, pero es que son unas historias TAN bonitas y TAN blanditas. Tiene también contenido sensible y a veces se pasa mal y se llora (yo). Pero es que tiene todos los ingredientes para algo bonito: una historia coming of age sin ser rancios en nada, representación LGBT en todas sus formas BIEN llevada, chicos cuidándose y queriéndose... ¿Qué más se puede decir? Oh, sí, está gratis en tapas en inglés (un inglés muy básico, id sin miedo).

2. En el camino a Xanadú, Verónica Pazos.

Creo que que si tengo que decidir un libro favorito, este sería sin duda (con otros dos, que no me sé decidir). Dioses santísimos, qué bien escribe Verónica. Qué cuidado por la palabra, qué mimo, qué arte. Qué. Maldita. Maravilla.  Además, algo que no se puede olvidar es que ha inventado un género nuevo que espero que se cultive mucho más: realismo mágico meets roboticos. Si con esto no os he convencido, solo os puedo decir que (con lo peligrosas y tópicas que son estas palabras) que es un libro único que a la que tenga tiempo quiero releerme. De verdad, leer este libro: al principio quizá no entendéis las cosas bien, pero luego sabréis que habéis alcanzado una experiencia religiosa.

3. The song of Achilles, Madeline Miller.

Madeline Miller no tenía por qué hacer algo tan doloroso y tan bien escrito. No tenía por qué pero lo hizo. Este ha sido mi primer audiolibro y teníais que haberme visto llorar en el gimnasio con este retelling de unos maricas que lucharon en la guerra de Troya. Qué llorera. Pero qué bonito es este libro y qué bien escrito está. ¿He dicho ya que lloré? Porque lloré. Si conocéis la base de la Iliada, pero os da miedo leerla y queréis acercaros a un producto que no sea un cobarde y ponga a Aquíles y Patroclo como amigos y ya (Te miro a ti, película de 2004), id. Se nota muchísimo el mimo de la autora en la documentación, en el desarrollo de los personajes y la trama y en prácticamente todo. Este año seguro que me lo releo después de terminar la Iliada. Todo bien con esta novela.

4. Sobre dioses y gula, Paula Peralta Pozanco.

Paula escribe bien. Muy bien. Jodidamente bien. Ya os hablé de esta novela en una reseña y poco más me queda añadir. Con esta novela consiguió que me leyese una novela de terror (soy la persona más antiterror del mundo) y que la DISFRUTASE, así en mayúsculas y a tope, en una noche porque no podía parar. Podéis encontrarla en Lektu


5. Witch Hat Atelier, Kamome Shirahama.


Llevaba sin leer manga prácticamente desde que tenía 15 años y estos tomos han sido uno de mis mayores descubrimientos del año. Mundo con escuelas de magia, dibujo súper cuqui y un misterio enorme del que no sabemos casi nada por detrás, todo relacionado con la protagonista, engañada por una secta que piensa que la magia debe ser para todos y que no debería existir la idea de magia legal. Pero más allá de esto, trata temas súper importantes como la personalidad, la legalidad de ciertas acciones, los peligros de actuar sin conocimiento, la autoexigencia y sus peligros, la aceptación de uno mismo... También lloré. Esta vez en clase.

6. Diez negritos, Agatha Christie.

Durante AÑOS había echado pestes de la novela policiaca: que si no me gustaba, que si no me entretenía, que si iban a ser todas iguales... Bitch, guess what. Esta es la otra novela que más me ha gustado de este año. Pienso en ella casi a diario, un clásico que me va a acercar a un género que con lo poquito que estoy leyendo me está encantando. Qué maravilla, qué angustia y qué desarrollo. Ojalá llegar a escribir algo que sea un cuarto de la mitad de lo buena que es esta novela, de verdad. 

7. Emma, Jane Austen.

Este año he leído POR FIN a Jane Austen, lo llevaba atrasando desde hacía AÑOS porque me daba miedo. Pero después de leer Lady Susan, me animé con Emma (en un audiolibro leído por Maribel Verdú) y wow. Qué viaje. Qué maravilla. Lo he disfrutado muchísimo y ya os dije en la semana pasada que quería ser amigo de Emma porque cómo me ha gustado. ¡Qué maravilla! Una novela de estas súper costumbristas, con un mensaje en favor de la libertad de la mujer y su independencia y un gran gusto por la ironía. Este año espero seguir leyendo a Austen, ¡espero vuestras recomendaciones!

EXTRA. Binti, Nnedi Okorafor.

Vale, he dicho que iban a ser 7, pero es que no podía dejar sin mencionar esta. La trama no me ha terminado de gustar en algunos puntos, pero es que el mundo que construye Nnedi Okorafor, su protagonista, los golpes de efecto y el ritmo narrativo... Todo ha sido tan maravilloso que, aunque no haya sido de mis lecturas de top, sí que está en mis pensamientos de forma constante y voy a hacer una reseña entera del libro porque lo merece. De nuevo, gracias de nuevo a las dos personicas de Lumak (podcast de literatura y escritura que no os podéis perder), Eleazar y Ander, por haber hecho este sorteo.


Más allá de esto, estoy bastante feliz con buena parte de las lecturas de este año, aunque no he hecho tantas como me gustarían, sí que he pasado (y bastante) mi objetivo de leer 50 libros, así que todo correcto. Estad atentos para la semana que viene, que os dejaré un pequeño regalito, je.

¡Muchas gracias por leer! ¿Cuáles han sido vuestras mejores lecturas de este año que acabamos de enterrar? 


miércoles, 30 de diciembre de 2020

Booktag || Navidad Cozy

 ¿Llevo mucho tiempo sin subir una entrada? Efectivamente. ¿Voy a volver con un booktag navideño porque necesitaba una entrada que no lleve mucho tiempo y que pueda disfrutar para motivarme? Efectivamente. ¿Amo ver y hacer booktags aunque no se lo enseñe a nadie? Efectivamente. ¿No sabía bien cómo empezar esta entrada después de tanto tiempo y por eso hago tantas preguntas? Súper efectivamente.

¡Buenas de vuelta! Llevo tiempo queriendo volver a meterme de nuevo al blog, pero se presentaba el amigo miedo y duda: ¿Para qué si nadie me lee? Así que nada, he decidido no hacerle caso y volver con un booktag super bonito y cozy que han hecho Mikey F. y Magrat en sus canales (de los que soy fan desde los siglos de los siglos amén). Así que nada, sin más preámbulos, démosle a las preguntas.

1. Clásico navideño favorito.

Este ha sido el primer año que me ha dado por leer cositas navideñas porque, aunque adoro la Navidad, nunca he sido demasiado de lecturas estacionales. Así que esto es medio trampa porque prácticamente solo he hecho una lectura: Canción de Navidad, de Charles Dickens. Además, ha sido mi primera lectura de Dickens y, aunque sé que este libro es el menos dickensiano, me han dado muchas ganas de ponerme con otros del autor y leer más cosas navideñas (Ahora mismo estoy con Agatha Raisin and Kissing Christmas, que he empezado por recomendación de un vídeo de Mikey).

La mejor adaptación es esta de Disney y punto.

2. Ritual navideño que repites cada año.

Quizá lo más extraño que hacemos en mi casa que veo que en otras no se hace es pasar todas las fiestas juntos. Me explico. En mi casa la Navidad es una fecha IMPORTANTE y está prohibido salir de fiesta en Nochebuena y Nochevieja (tampoco tenemos la necesidad). Nos arreglamos para cenar en ambas noches aunque nos encontremos FATAL, es una ley que toda persona que cene con nosotros debe cumplir. Y luego vienen amigos a casa (este año no por razones obvias) a montar la fiesta. En vez de salir, nuestros amigos vienen a mi casa. Oh, y como buenos catalanes (aunque migrados) el día 26 celebramos San Esteban y sus canelones de sobras.

3. 3 personajes ficticios que invitarías a la cena de Nochebuena.

No suelo pensar en estas cosas, la verdad. Pero creo que invitaría a personajes que sean así divertidos y algo fiesteros, no me escondo:

  1. Lórim Hérshel, de La Segunda Revolución, escrito por Costa Alcalá y que ha sido una de mis últimas lecturas de 2020 (en el momento que escribo esto es la última, aunque tengo otra a medio acabar). Es un personaje super divertido y dicharrachero y, aunque tiene un gran secreto, creo que se lo pasaría genial y nos haría a todos divertirnos.
  2. Emma, de Emma, el gran clásico de Jane Austen. En noviembre empecé a leer a Jane Austen con Lady Susan y qué buena elección. Me encantaría chafardear con Emma y comentar los romances que creemos que hay entre nuestros amigos y conocidos y creo que se le daría muy bien montar una fiesta. Emma en el siglo XXI sabría perrear como nadie. I won't elaborate.
  3. Aquiles y Patroclo, pero más específicamente los de The song of Achilles. Amo mucho a estos mariquitas clásicos y más aún con el trato que se les ha dado en la novela. Aquiles sería el alma de la fiesta y Patroclo el papi de todos. Además, yo solo quiero que sean felices y protegerles.

Siempre es buen momento para recordar esta cerámica de pinturas rojas en la que:
A. Vemos a Aquiles cuidando a Patroclo, que se gira para que no vea su dolor y se preocupe
B. Vemos los huevecillos a Patroclo.

4. Lectura navideña que estás haciendo estos días.

Ya lo he comentado, pero nunca he sido demasiado de leer cosas navideñas hasta este año. Pero este año estoy a tope (más o menos) y ahora mismo estoy leyendo (que ya lo he dicho) Agatha Raisin and Kissing Christmas y qué maravilla. Me estoy riendo muchísimo y, aunque es menos navideño de lo que creía, me está gustando mucho. Si os gustó la peli de Knives out o las novelas de Agatha Christie, no os lo perdáis.


5. Receta navideña favorita.

Voy a daros aquí un top 3 porque soy una persona muy indecisa: el cócktel de gambas que prepara mi madre todas las Nochebuenas (mira que es sencillo, pero es que lo amo); la sopa de gallets gigantes de Navidad y Año Nuevo con un caldo que mi padre se tira preparando casi un día entero y, por supuesto, los maravillosos canelones de sobras de San esteban.

6. Top 3 pelis/series navideñas reconfortantes.

Hasta este año nunca me había dado por ver películas navideños (igual que con los clásicos) más allá de quizá ver Pesadilla antes de Navidad o algo así. Aunque soy el espíritu de la Navidad personificado, nunca he sido muy partidario de ver series o películas navideñas en estas fechas (Quizá me veía El Grinch en agosto, ¿sabes lo que te quiero decir?). Pero este año le he dado a tope también.

  1. Dash y Lily, una serie muy cortita que te deja el corazón calentito a tope. Tiene tópicos a tope y creo que no es para todo el mundo por esto mismo, pero a mí me dejó el corazón MUY calentito y lloré mucho (Mi novio es testigo).
  2. The Knight Before Christmas, película de 2019 que tiene mis elementos favoritos de una película: pseudohistoria (como historiador esto debería ser un insulto, pero adoro los productos que tienen elementos históricos, pero se lo pasan todo por el forro de forma consciente e intencionada, como Reign) y a Vanessa Hudgens, que se ha convertido en la reina de las películas navideñas.
  3. El Grinch. Este es un clásico y hay poco que decir, pero cada vez que la veo me pongo muy tiernito y lloro un poquito (de nuevo, mi novio es testigo). Necesito los peinas de la peña de Villa Quién.

7. Libro que quieres que te regalen estas Navidades.

Odio este tipo de preguntas porque siempre quiero que me regalen libros, pero cuando me lo plantean no sé qué decir, así que voy a hacer trampas y voy a poner uno que sé de hecho que mi señor novio me va a regalar: la obra completa de Shakespeare en una edición imitando la encuadernación en cuero súper bonita.

Es que súper bonita, jo.

8. Personaje ficticio al que besarías bajo el muérdago.

No soy mucho de tener crushes literarios, no lo era siquiera cuando tenía 15 años y estaba más en boga en el mundillo literario. Pero si tuviese que decir algún personaje sí o sí, diría Jer-Ihsan Harper, de Hijos del exilio, publicado por LiterUp y escrito por Lola Flawless.

9. ¿Hay algún libro que relees todas las Navidades?

Nope :C En general no soy demasiado de relecturas y, como he dicho ya muchas veces, tampoco soy de lecturas estacionales.

10. Libro que regalarías a todo el mundo en Navidad.

Pues voy a repetirme con Hijos del exilio porque creo que es un libro que trata temas muy importantes, pero más en Navidad, cuando parece que todos tenemos el corazón más calentitos a los problemas del resto del mundo y somos algo más conscientes. Y porque es el libro de una amiga y así ella se lleva los dineros.

11. Tu relato corto o cuento navideño favorito.

Acúdase a la pregunta 1 para su respuesta, por favor.

12. ¿Cómo sería tu Navidad perfecta?

Más allá del tópico de pasarlas con mis allegados, me gustaría pasar alguna Navidad en Alemania porque esta gente se lo FLIPA con estas fechas, aunque también me gustaría poder volver a pasarlas con mis tíos y primos en Barcelona y juntarnos los 800 que nos juntábamos allí.

Y con esto y un bizcocho acaba la entrada con la que pretendo volver a estos lares a tope. No sé a quién taggear porque todavía no tengo amiguitos en este mundo (*inserte sad music*), pero, oye, ¡que os animo a todos a hacerlo hasta el 6 de enero! ¡Nos vemos!